La expansión de las tecnologías digitales modificó las formas de acceso a la atención psicológica y abrió nuevos interrogantes sobre la práctica clínica. La psicoterapia online, las intervenciones basadas en internet y el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial plantean preguntas sobre el vínculo terapéutico, la eficacia de los tratamientos y los límites de la tecnología. En esta entrevista, Cristian Garay recorre estas transformaciones desde la investigación y la experiencia clínica, y reflexiona sobre el lugar que pueden ocupar estas herramientas en el futuro de la salud mental.
-¿Qué cambia en el vínculo entre paciente y terapeuta cuando la sesión ocurre a través de una pantalla?
-La investigación empírica indica que el vínculo terapéutico puede desarrollarse de manera sólida también en formato online. Al principio existía la preocupación de que la distancia física afectara la confianza, la empatía o la colaboración, pero numerosos estudios controlados han mostrado que los pacientes suelen reportar niveles de alianza terapéutica comparables a los observados en la atención presencial.
Esto no significa que no haya diferencias. La comunicación a través de una pantalla reduce parte de la información no verbal y requiere prestar mayor atención a aspectos técnicos y contextuales. Pero, por otra parte, también puede facilitar la participación de personas que, por cuestiones geográficas, laborales o de movilidad, tendrían dificultades para acceder a tratamiento. En definitiva, más que transformar la esencia del vínculo terapéutico, la tecnología modifica el contexto en el que ese vínculo se construye.
-¿Qué posibilidades y límites encuentra en la psicoterapia online?
-Entre las principales ventajas se encuentran la accesibilidad, la flexibilidad horaria y la posibilidad de llegar a personas que viven lejos de los centros especializados o que presentan barreras para asistir presencialmente. También ha permitido ampliar la disponibilidad de tratamientos basados en la evidencia.
Entre las limitaciones, encontramos las dificultades técnicas, la falta de privacidad en algunos hogares y ciertas situaciones clínicas que pueden requerir una evaluación presencial complementaria. Además, no todos los pacientes tienen las mismas preferencias o condiciones para trabajar cómodamente mediante videollamadas. Por eso, la elección del formato debería responder a las necesidades de cada persona más que a una oposición rígida entre modalidades.
-En sus investigaciones aparece el uso de intervenciones psicológicas basadas en internet. ¿Qué evidencia existe actualmente sobre su eficacia y para qué problemáticas pueden resultar más adecuadas?
-Nuestros estudios van en línea con la investigación existente al respecto. Buscamos incrementar la accesibilidad a través de una intervención transdiangóstica, grupal y online (Celleri, et al., 2022, 2023, 2024, 2025a, 2025b; Kaplan et al., 2026). La evidencia acumulada durante las últimas dos décadas es muy consistente. Las intervenciones psicológicas basadas en internet, especialmente aquellas sustentadas en modelos cognitivo-conductuales y acompañadas por profesionales, han demostrado eficacia para una amplia variedad de problemas, incluyendo trastornos de ansiedad, depresión, estrés, insomnio y algunas condiciones relacionadas con la salud física.
En muchos casos, los resultados son comparables a los obtenidos mediante tratamientos presenciales. Además, estas intervenciones pueden adoptar distintos formatos, como programas autoguiados, tratamientos con apoyo profesional o terapias grupales online. Más que reemplazar a la psicoterapia tradicional, amplían las posibilidades de acceso y permiten ofrecer alternativas adaptadas a diferentes necesidades.
-¿Qué riesgos plantean que una persona recurra a una inteligencia artificial para buscar respuestas frente a situaciones de crisis?
-Una situación de crisis requiere evaluación clínica, comprensión del contexto personal y capacidad de intervención inmediata, aspectos que hoy siguen dependiendo fundamentalmente de profesionales y redes humanas de apoyo. La inteligencia artificial puede ofrecer información, orientación general e incluso ayudar a organizar pensamientos o identificar recursos de apoyo. El principal riesgo es que una persona interprete las respuestas de una IA como sustituto de la atención profesional o retrase la búsqueda de ayuda especializada. También existe la posibilidad de recibir información inadecuada para la complejidad de una situación particular. La tecnología puede ser una herramienta complementaria, pero no debería ocupar el lugar de los servicios de salud mental cuando existe riesgo significativo o sufrimiento intenso.
-¿Cuál cree que debería ser el lugar de la tecnología en la psicoterapia del futuro?
-Probablemente no se trate de elegir entre tecnología y atención humana, sino de integrarlas de manera inteligente. La tecnología puede facilitar el acceso, mejorar el monitoreo de síntomas, ofrecer materiales psicoeducativos personalizados y apoyar el trabajo entre sesiones. También puede contribuir a reducir barreras geográficas y optimizar recursos en sistemas de salud con alta demanda. Sin embargo, los aspectos centrales de la psicoterapia —la comprensión de la experiencia humana, la construcción de significado, la relación terapéutica y la toma de decisiones clínicas— continúan dependiendo de capacidades humanas complejas. Por eso, imagino un futuro en el que la tecnología actúe como una herramienta que potencia el trabajo clínico, pero no como un reemplazo del encuentro entre paciente y terapeuta.
Trabajos del equipo citados:
Celleri, M., Kaplan, M., & Garay, C. J. (Compiladores) (2025). Terapias cognitivo-conductuales transdiagnósticos para ansiedad y depresión. Ciencia y práctica. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Editorial Akadia.
Celleri, M., Klajner, F., Cremades, F. C., Garay, C. J., Etchevers, M., & Osma, J. (2025). Usability and Acceptance by Therapists and Users of an Internet-Based Intervention Based on the Unified Protocol in Argentina. Journal of clinical psychology, 81(12), 1294–1309. https://doi.org/10.1002/jclp.70037
Celleri, M., Cremades, C. F., Appeceix, A. L., & Garay, C. J. (2024). Formación de terapeutas cognitivo-conductuales, diseminación y uso del Protocolo Unificado en Buenos Aires, Argentina. Psicodebate, 24(2), 21-34. https://doi.org/10.18682/pd.v24i2.10742
Celleri, M., Cremades, C., Etchevers, M., & Garay, C.J. (2023). Effectiveness of the Unified Protocol for the transdiagnostic treatment of emotional disorders in online and group format in Argentina: study protocol for a randomized controlled trial. Trials 24, 678. https://doi.org/10.1186/s13063-023-07428-4
Celleri, M., Cremades, C. F., Rojas, R. L., Garay, C. J., & Osma, J. (2022). Pilot Study on the Clinical Usefulness and Acceptability of the Unified Protocol for the Transdiagnostic Treatment of Emotional Disorders in Online and Group format in Argentina. Acción Psicológica, 19(2), 63-79. https://doi.org/10.5944/ap.19.2.37004
Kaplan, M., Celleri, M., Klajner, F., Cremades, C., & Garay, C. (2026). Group and online application of the Unified Protocol in Argentina: controlled pilot study. Cognitive Behaviour Therapy, 1–24. https://doi.org/10.1080/16506073.2026.2720138
Cristian Javier Garay es Doctor, Licenciado y Profesor en Psicología, UBA. Profesor Regular, a cargo de la materia “Psicología de la personalidad”, Facultad de Psicología (UBA). Magíster en Cultura y Sociedad, Universidad Nacional de las Artes (UNA). Terapeuta Cognitivo certificado por la Asociación Argentina de Terapia Cognitiva (AATC). Director de Proyecto de Investigación UBACyT (UBA).
Subsecretario de Investigaciones, Facultad de Psicología, UBA. Director de la Diplomatura en Terapias Cognitivo-conductuales Contemporáneas, Terapias Basadas en Procesos y Terapias Contextuales, UBA. Ex-Presidente del capítulo de Psicoterapia, Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP). Residencia y Jefatura de residentes completas en Psicología Clínica, Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich. Miembro fundador e integrante de la Comisión Directiva, Sociedad Germano-Argentina de Terapia Conductual (Deutsch-Argentinische-Gesellschaft für Verhaltenstherapie). Miembro del Consejo Académico Asesor y Docente Responsable de la Carrera de Especialista en Psicología Clínica y Terapia Cognitivo-Conductual, Psicología, UBA. Autor y compilador de los libros: 1) Terapias cognitivo-conductuales transdiagnósticas para ansiedad y depresión (2025); 2) Terapia cognitivo-conductual y tecnologías digitales (2022); 3) Innovaciones en los modelos cognitivo-conductuales (2018); y 4) Terapia cognitivo-conductual y psicofarmacología (2016).